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Winewall

diciembre 17, 2008


Estamos acostumbrados ya al arte posmoderno. Uno entra en galerías donde vemos objetos comunes y corrientes hechos arte. Proyecciones, pinturas, sonidos, esculturas, objetos; los cuales sin una explicación o sin previo conocimiento no significan nada para el espectador.
En ésta ocasión Hannes Broecker muestra y comparte su obra en la ciudad de Dresden en Alemania. Se trata de beber de una copa el arte que se encuentra en contenedores de vidrio, para así estimular los sentidos.